Olas de aguas profundas

Únase al debate con nuestros estrategas y explore la interacción entre los impulsores a largo plazo a los que se enfrentarán los inversores durante la próxima década.

Stephen Dover, CFA

Stephen Dover, CFA Chief Market Strategist, Head of Franklin Templeton Investment Institute

Kim Catechis

Kim Catechis Investment Strategist,Franklin Templeton Investment Institute

VISTA PREVIA

Una introducción a Olas de aguas profundas: impulsores a largo plazo a los que se enfrentan los inversores.

Las olas de aguas profundas representan los poderosos impulsores a largo plazo a los que se enfrentan los inversores, alterando fundamentalmente las bases económicas, políticas y de política pública de los precios de los activos. Aceleradas por la covid-19 e intensificadas por las presiones socioeconómicas, el cambio climático y la geopolítica, durante los próximos años estas fuerzas se impondrán en todas las facetas de las carteras de inversión. El Franklin Templeton Investment Institute sirve como catalizador tanto dentro como fuera de nuestra organización de inversión, para brindar un foro en el que se compartan conocimientos sobre inversión y sobre su aplicación práctica. Este documento, Olas de aguas profundas, refleja esa misión de nuestros estrategas para impulsar las conversaciones con nuestros clientes y nuestros equipos de inversión especializados. Esperamos que las conversaciones que mantendremos en los próximos meses se basen en estas olas y sigan ampliando nuestra comprensión.

  • LA OLA DEMOGRÁFICA: Durante la próxima generación, el crecimiento mundial se ralentizará por debajo de su tendencia a largo plazo. Los países que impulsaron el crecimiento económico mundial en las dos últimas décadas están envejeciendo. Las fronteras nacionales seguirán endureciéndose, ya que el sentimiento antiinmigración persiste o aumenta en muchos países, lo que tendrá importantes implicaciones negativas para los países de menor renta que dependen de las remesas.

  • LA OLA DE LA TECNOLOGÍA: En la próxima década se producirá en todos los sectores económicos un auge urgente y generalizado de la inversión en innovación. Será tanto en el sector privado como en el público, y gran parte de ella no estará impulsada solo por el valor económico sino por imperativos geopolíticos.

  • LA OLA DE LA DEUDA: La tensión entre inflación y deflación continuará, pero el cálculo habrá cambiado. A largo plazo, el control de la inflación se impone al crecimiento económico, pero la resolución variará según el país o la región. La covid-19 ha exacerbado la desigualdad socioeconómica en muchos países; a nivel mundial se priorizará la tributación progresiva y redistributiva, se intentarán experimentos económicos poco ortodoxos y volverá el concepto de Gran Gobierno.
  • LA OLA DE LA GEOPOLÍTICA: Durante la próxima década ―a medida que se desarrolle el enfrentamiento entre EE. UU. y China―, la geopolítica aumentará su influencia en los resultados de las inversiones, siendo la ciberguerra asimétrica el escenario más probable. Es probable que aumente la polarización económica entre naciones y regiones. Después de la pandemia, es posible que los países ricos se sientan obligados a renovar sus compromisos con organizaciones multilaterales como el Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional como mecanismos de ayuda a los países de bajos ingresos. Pero la brecha de desarrollo seguirá existiendo e irá en aumento, por lo que las presiones migratorias continuarán.

  • LA OLA DEL CAMBIO CLIMÁTICO: El cambio climático exacerbará cada vez más las tensiones fronterizas, amenazará la producción agrícola y aumentará las tensiones sociales en muchas regiones. Este proceso también acentúa la división existente dentro de los países: por ejemplo, rural contra urbano; región del carbón contra región solar.

Le animamos a unirse a la conversación y a leer los documentos adjuntos. Tanto si lee el resumen como el documento completo, agradeceremos sus comentarios y opiniones mientras seguimos desarrollando las implicaciones y conclusiones de la inversión. Póngase en contacto con nosotros en InvestmentInstitute@franklintempleton.com.

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¿CUÁLES SON LOS RIESGOS?

Todas las inversiones conllevan riesgos, incluida la posible pérdida de capital. El valor de las inversiones puede tanto subir como bajar y los inversores podrían no recuperar todo el capital invertido. El posicionamiento de una cartera específica puede diferir de la información que aquí se presenta debido a diversos factores, entre los que se incluyen las asignaciones de la cartera básica y los objetivos de inversión específicos, directrices, estrategias y límites de una cartera. No hay garantía de que las proyecciones, previsiones o estimaciones vayan a cumplirse. Los precios de las acciones experimentan fluctuaciones, a veces rápidas y drásticas, debido a factores que afectan a empresas concretas, industrias o sectores específicos, o condiciones generales de mercado. Los precios de los bonos generalmente varían en sentido opuesto a los tipos de interés. Por lo tanto, la cartera puede verse depreciada durante el proceso en que los bonos mantenidos en ella ajustan sus precios al aumento de los tipos de interés. La inversión en el extranjero entraña riesgos especiales, entre ellos el riesgo de fluctuaciones cambiarias, de inestabilidad económica y de acontecimientos políticos adversos. Las inversiones en mercados emergentes, de los cuales los mercados fronterizos constituyen un subgrupo, implican riesgos más altos relacionados con los mismos factores, aparte de los asociados a su tamaño relativamente más pequeño, su menor liquidez y la falta de estructuras jurídicas, políticas, empresariales y sociales consolidadas para respaldar los mercados de valores. Debido a que estas estructuras suelen estar aún menos desarrolladas en mercados fronterizos, así como a otros factores, entre ellos el mayor potencial de sufrir una volatilidad de precios extrema, la falta de liquidez, barreras al comercio y controles de cambio, los riesgos asociados a mercados emergentes se ven acentuados en mercados fronterizos. Los derivados, entre los que se incluyen las estrategias de gestión de divisas, implican costes y pueden generar un apalancamiento económico en la cartera, que puede resultar en una gran volatilidad y provocar que la cartera participe en pérdidas (o en ganancias) por un importe que supere con creces la inversión inicial. Es posible que una estrategia no logre los beneficios previstos y que deba soportar pérdidas si la contraparte no lleva a cabo lo prometido. Los tipos de cambio pueden fluctuar de forma significativa a lo largo de períodos cortos de tiempo y pueden reducir la rentabilidad. Invertir en el sector de recursos naturales entraña riesgos especiales, incluida una mayor vulnerabilidad a sucesos económicos y normativos adversos que afecten al sector (los precios de estos valores pueden ser volátiles, sobre todo a corto plazo). Los gestores de inversiones de impacto o de ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) pueden tener en cuenta factores más allá de la información financiera tradicional para seleccionar valores, lo que podría provocar que el rendimiento relativo de la inversión se desviara de otras estrategias o referencias de mercado amplias, dependiendo de si dichos sectores o inversiones están a favor o en contra del mercado. Además, las estrategias ESG pueden depender de ciertos criterios basados en valores para eliminar exposiciones encontradas en estrategias similares o amplios índices de referencia de mercado, lo que también podría dar lugar a una desviación del rendimiento relativo de la inversión.