
COLABORADORES

Fred Fromm, CFA
Portfolio Manager, Research Analyst
Franklin Equity

Matt Adams, CFA
Portfolio Manager, Research Analyst
Franklin Equity
Puntos clave
- Los mercados energéticos podrían estar subestimando la persistencia de la disrupción: El carácter asimétrico del conflicto de Oriente Medio apunta a una inestabilidad duradera, lo que pone en cuestión las expectativas generalizadas de una normalización.
- Los shocks de oferta van ya más allá del petróleo: El gas natural licuado (GNL), los productos refinados y los insumos industriales fundamentales están sufriendo restricciones que podrían durar varios años.
- Los costos de la energía provocarán una dispersión entre sectores: Desde el sector industrial hasta el de los semiconductores, pasando por la agricultura y la minería, los insumos relacionados con la energía podrían generar resultados económicos desiguales.
- Si los precios de la energía se mantienen en niveles altos durante más tiempo, el entorno macroeconómico podría cambiar: Si los costos de la energía continúan altos, podrían volver a afianzar la inflación, reducir los márgenes de las empresas y redirigir el capital hacia el acceso a fuentes de energía seguras y fiables.
El mercado podría estar infravalorando el riesgo de duración
Los mercados energéticos, que antes subestimaban el riesgo de disrupción, podrían estar infravalorando ahora la duración.
El conflicto con Irán ha interrumpido el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, lo que ha obligado a los principales productores a suspender el suministro, lo que evidencia cómo el riesgo geopolítico puede afectar a los mercados energéticos incluso sin daños físicos a la producción.
El shock va más allá del petróleo
Esto ya no va solo de petróleo, se trata de una contracción generalizada del sistema energético y los insumos relacionados con la energía.
En conjunto, se trata de una disrupción a varios niveles, en la que la restricción de una parte del sistema aumenta la presión en otras. Creemos que esto hace más probable que las presiones sobre los costos sean más persistentes y generalizadas de lo que esperan los mercados.
Los costos de la energía provocarán una dispersión entre sectores
Creemos que los efectos más importantes de este shock se verán fuera de los mercados de la energía, lo que dejará ganadores y perdedores claros en los distintos sectores.
En nuestra opinión, los shocks energéticos ya no se limitan al sector. Se transmiten a cadenas de suministro complejas, lo que genera una mayor dispersión en todos los sectores, cuyos resultados dependen cada vez más de la exposición a los costos energéticos, los insumos y la fiabilidad.
Si los precios de la energía se mantienen en niveles altos durante más tiempo, el entorno macroeconómico podría cambiar
El aumento persistente de los costos energéticos podría tener consecuencias macroeconómicas más amplias y duraderas de lo que esperan los mercados.
Incluso una interrupción temporal podría provocar una caída repentina y significativa del suministro mundial de gas natural licuado, y la recuperación llevaría meses, no semanas.
Conclusión
Creemos que la energía está pasando de ser una variable cíclica a un motor estructural de los resultados económicos, al influir en la inflación, el crecimiento y las decisiones de inversión a más largo plazo. El resultado es una desconexión cada vez mayor entre los precios y la realidad.
¿CUÁLES SON LOS RIESGOS?
Todas las inversiones conllevan riesgos, incluida la posible pérdida de capital.
Los valores de renta variable están sujetos a fluctuaciones de los precios y a una posible pérdida del capital.
Los valores de pequeña y mediana capitalización implican mayores riesgos y volatilidad que los valores de gran capitalización.
Las estrategias de inversión que incluyen la identificación de oportunidades de inversión temática y su rentabilidad pueden verse afectadas de manera negativa si el gestor de inversiones no identifica correctamente dichas oportunidades o si el tema se desarrolla de forma inesperada. Centrar las inversiones en el sector salud, las tecnologías de la información y/o sectores relacionados con la tecnología conlleva riesgos mucho mayores de evolución adversa y movimientos de precios en dichos sectores que una estrategia que invierta en una variedad más amplia de sectores.
Las empresas y los casos prácticos a los que se hace referencia en este artículo se utilizan únicamente con fines ilustrativos; cualquier inversión podría formar parte o no de una cartera que cuente con el asesoramiento de Franklin Templeton. La información facilitada en este artículo no constituye una recomendación ni un asesoramiento individual de inversión para un valor, estrategia o producto de inversión determinado, ni una evidencia de intención de negociación de ninguna cartera gestionada por Franklin Templeton.
