COLABORADORES

Chris Galipeau
Senior Market Strategist
Franklin Templeton Institute

Lukasz Kalwak, CFA
Market Strategist
Franklin Templeton Institute
Resumen
En nuestras publicaciones recientes, «From US technology leadership to US small caps and emerging markets» (Del liderazgo tecnológico de EE. UU. a la pequeña capitalización de este país y los mercados emergentes, enero de 2026) y «Get ready for a broader US market» (Prepararse para un mercado estadounidense más amplio, enero de 2025) destacamos una configuración rara pero poderosa: un fuerte crecimiento económico, una amplia participación en los beneficios y una concentración de mercado inusualmente alta.
En términos históricos, esta combinación resulta propicia para que se amplíe el mercado y deje de estar centrado en un reducido grupo de empresas destacadas para centrarse en la renta variable internacional, los valores de pequeña capitalización y sectores menos favorecidos dentro de Estados Unidos.
Este proceso se desarrolló discretamente durante buena parte de 2025 y adquirió un mayor dinamismo en los últimos meses. Creemos que este mercado alcista con rotación entre sectores a nivel mundial podría mantenerse en los próximos años. Aunque no es habitual que los mercados avancen en línea recta. Incluso en mercados alcistas saludables es normal que exista una mayor volatilidad y que se produzcan retrocesos periódicos, y suele generar las mejores oportunidades para añadir riesgo a precios más atractivos.
Un marco, dos posibles comportamientos del mercado
Desde el punto de vista estratégico, observamos el actual contexto desde dos itinerarios posibles para el mercado: el mapa A y el B, que no constituyen previsiones enfrentadas, sino que ambas forman parte del mismo marco de inversión.
Mapa A: Ampliación en un contexto macroeconómico propicio
En el mapa A refleja el contexto que descuentan actualmente los mercados. Asume:
- El apoyo continuo de la política monetaria y fiscal
- Importante aumento de la productividad, incluidos los beneficios derivados de la adopción de tecnología
- Crecimiento resiliente del producto interior bruto (PIB) con una inflación contenida
- Grandes expectativas de crecimiento de los beneficios
- Riesgos geopolíticos descontados, diferidos o ignorados en gran medida
En este escenario, ha seguido ampliándose el liderazgo del mercado, la volatilidad ha estado contenida y los activos se han visto respaldados por un contexto macroeconómico y de liquidez positivo.
Este marco ayuda a explicar por qué los mercados han mantenido su resiliencia a pesar de la incertidumbre política recurrente y los riesgos geopolíticos existentes. Cabe destacar que varios de los principales índices estadounidenses han alcanzado nuevos máximos históricos este año, siendo el S&P 500 Equal Weight Index y las acciones de valor los más destacados.
Mapa B: Cambio en el régimen de volatilidad por sorpresa
El mapa B traza una trayectoria diferente, aunque habitual en términos históricos. Parte de la idea de que una perturbación inesperada podría obligar a los mercados a reevaluar uno o varios de los supuestos del mapa A. Esto puede incluir:
- Un error político
- Una escalada geopolítica
- Un ajuste de los beneficios o los márgenes mayor de lo previsto
Cuando se producen este tipo de acontecimientos, normalmente la volatilidad aumenta de forma abrupta, no gradual. Las correlaciones aumentan, la diversificación pierde eficacia a corto plazo y los mercados recalculan el riesgo a una velocidad mayor de la justificada únicamente por las variables fundamentales.
Episodios como el susto provocado por la Reserva Federal al endurecer su política de tipos en diciembre de 2018, la pandemia de COVID-19 y las fuertes corrientes vendedoras de los últimos años son un ejemplo de esta dinámica, que se caracteriza por caídas repentinas provocadas por la incertidumbre más que por el colapso económico. Tras ellas se produjeron recuperaciones en cuanto regresó la estabilidad.
El principal reto para los inversores rara vez consiste en predecir el impacto en sí, sino en estar posicionado para soportar el reajuste inicial de precios sin verse obligado a actuar por los acontecimientos precisamente en el peor momento.
Conclusión
Dado que la economía estadounidense muestra un fuerte crecimiento y que la Fed ha reanudado su ciclo de bajada de los tipos en 2025, el contexto parece gradualmente más favorable para que aumenten los beneficios empresariales. Puede que sea el momento oportuno para plantearse aumentar las asignaciones a renta variable, ya que nuestros análisis apuntan a que presentan potencial de aumento de las ganancias.
A largo plazo mantenemos nuestro optimismo con respecto a la renta variable estadounidense y mundial. Creemos que el mercado alcista con rotación entre sectores a nivel mundial sigue intacto, respaldado por unas variables fundamentales sólidas y una mayor participación.
Al mismo tiempo, las elevadas valoraciones, el sentimiento de saturación y la dinámica del ciclo de mitad de mandato apuntan a que es probable que aumente la volatilidad. Este contexto, en vez de socavar los argumentos para invertir, refuerza la importancia de la preparación y de una gestión de cartera disciplinada.
El objetivo no es prever cuándo se producirá la próxima contracción, sino garantizar que las carteras conserven la flexibilidad para responder de manera positiva, reajustando y aumentando la exposición de forma selectiva y mejorando los resultados a largo plazo cuando las condiciones del mercado sean menos favorables.
¿CUÁLES SON LOS RIESGOS?
Todas las inversiones conllevan riesgos, incluida la posible pérdida de capital.
Las inversiones en blockchain y criptomonedas están sujetas a diversos riesgos, como la incapacidad para desarrollar aplicaciones de activos digitales o para capitalizar dichas aplicaciones, el robo, la pérdida o la destrucción de claves criptográficas, la posibilidad de que las tecnologías de activos digitales nunca lleguen a implementarse por completo, el riesgo de ciberseguridad, las demandas conflictivas de propiedad intelectual y las normativas incoherentes y cambiantes. Las operaciones especulativas con bitcoins y otras criptomonedas pueden dar lugar a una volatilidad extremadamente elevada, con lo que un inversor podría perder todo el importe de su inversión. La tecnología de blockchain es nueva, no se ha probado completamente y es posible que nunca se implemente a una escala en la que se puedan obtener beneficios cuantificables. Si una criptomoneda se considera un valor, podría infringir leyes federales sobre valores. El mercado secundario para las criptomonedas puede ser limitado o inexistente.
Las inversiones vinculadas a las materias primas están sujetas a riesgos adicionales como la volatilidad de los índices de materias primas, la especulación de los inversores, los tipos de interés, la meteorología y la evolución fiscal y normativa.
La diversificación no garantiza un beneficio ni protege frente a una pérdida.
Los valores de renta variable están sujetos a variaciones en los precios y a una posible pérdida del capital.
Los valores de renta fija conllevan riesgos de tipos de interés, de crédito, de inflación y de reinversión, así como de posible pérdida de capital. A medida que suben los tipos de interés, el valor de los títulos de renta fija disminuye.
Las inversiones internacionales están sujetas a riesgos especiales, entre los que se incluyen el riesgo de fluctuaciones cambiarias y de incertidumbre social, económica y política, los cuales podrían hacer que aumente la volatilidad. Estos riesgos son más acentuados en los mercados emergentes.
Los valores de gran capitalización podrían perder el favor de los inversores dependiendo de las condiciones económicas y de mercado.
Los valores de pequeña y mediana capitalización implican mayores riesgos y volatilidad que los valores de gran capitalización.
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